Gestión de Objetivos y Rendimiento del trabajador
Antes perdíamos empleados que se iban a la competencia y no sabíamos la pérdida de talento que eso suponía.
Ahora conseguimos retener a las personas más valiosas y sabemos lo que perdemos por empleados que se van.
Antes todo eran impresiones. Cada responsable de departamento conocía el rendimiento de un empleado en función de las noticias que le transmitían sus mandos intermedios en momentos de gran alegría o de gran enfado.
Ahora existen objetivos escritos, se realiza una evaluación periódica y queda registrado el proceder a lo largo del tiempo, no de momentos puntuales.